Ya tengo mi web... ¿Y ahora qué? - analíticaSEM
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Ya tengo mi web… ¿Y ahora qué?

Ya tengo mi web… ¿Y ahora qué?

Todos hemos pasado por este lance. No sin un gran esfuerzo, pensamos cómo queremos nuestra web: diseño, contenidos e incluso estructura. Preparamos todo esto durante semanas e incluso meses, pero cuando finalmente quitamos el letrero de “En construcción” y la ponemos en marcha, no obtenemos apenas tráfico. 

¿Qué ha pasado?

Pues básicamente nos hemos dedicado a tener un escaparate muy bonito pero nos hemos olvidado de situarla. Tenemos un escaparate que haría que cualquiera se diera la vuelta, pero estamos en un polígono a las afueras que no nos ve nadie. Ahora, nos tenemos que ocupar en llevarla al centro: a Paseo de Gracia -o alrededores- para que la gente entre y nos conozca.

¿Y qué hay que hacer para conseguir esto?

En España (y en la mayoría de países) esto pasa por Google con cuotas de uso del su buscador que superan el 90%. A la práctica, esto quiere decir que Google es el que decide donde va a estar situada nuestra web y, si en nuestra configuración inicial, no le hemos tenido en cuenta, ahora será -por necesidad- el momento de planteárselo…. Pero, antes que eso habría que hacerse una pregunta importante: Para qué he creado mi web. Si esto ya lo tengo claro y he configurado los objetivos que quiero medir, solo me falta generar tráfico para que se empiecen a cumplir esos objetivos. 

¿Y cómo genero tráfico?

Básicamente hay dos formas que lejos de ser opuestas, se complementan: 

  1. Haciendo feliz a google. ¿Cómo se le hace feliz a Google? Sobretodo poniendo contenido de calidad y luego cumpliendo alguna serie de normas, llamémoslo algunas pequeñas manías que tiene y que le gusta que se cumplan en todas las webs. Google es un ser un poco maniático, pero sobretodo metódico y si haces las cosas como a él le gustan seguro que te lo acaba agradeciendo. Para ello, es importante decirle cómo está estructurada la información dentro de tu web (enviar un sitemap), no hacerle perder su precioso tiempo mirando cosas que no merecen la pena ser vistas (tener un archivo robots.txt) y, luego, estructurando la información para que él la pueda mostrar con la mayor relevancia posible. Relevancia es el término que más le gusta a Google… Digamos que es el motivo de su existencia. Y para comprender cómo muestra información relevante, hemos de tener en cuenta cómo la obtiene. Google tiene muchos obreros trabajando para él (son robots o arañas) que van rastreando toda la web para indexar la información. Google indexa la información y le da una relevancia respecto a una búsqueda en concreto (una suma de palabras clave) ya que finalmente, el usuario lo que va a meter en su buscador es esto. La misión de Google y por lo que se ha hecho tan importante a nivel mundial es por su capacidad de responder con relevancia a las búsquedas de los usuarios. Así, para “gustar a Google” tenemos que intentar ser lo más relevante posible para un conjunto de términos dados en cada una de nuestras páginas. Para ver en qué medida lo somos, lo más sencillo es hacer una búsqueda de esos mismos términos en google  y ver las primeras posiciones qué contienen. ¿Estamos entre los primeros? ¿Estamos en la primera página? ¿Podemos mejorar el contenido de la primera o segunda posición? Si la respuesta es un sí, es un primer gran paso para empezar a trabajar.
  2. Haciendo más feliz a google. Lo que tenemos claro es que hemos de pasar por el aro, sí o sí. La segunda estrategia es pagar directamente a Google para que nuestro contenido aparezca como contenido patrocinado (bajo la etiqueta de anuncio). Esto, ahora mismo, son las primeras 4 posiciones de la página y las últimas 3. Depende, de nuevo de nuestra relevancia y lo que estemos dispuestos a pagar por cada término en relación a la competencia, obtendremos una posición u otra.

Lo mejor, como siempre, es hacerlo todo. A lo primero que le llamamos SEO (Search Engine Optimization u Optimización de los motores de búsqueda) es una estrategia más a medio y largo plazo, que -al contrario de lo que piensa mucha gente- tiene un coste ya que es nuestro precioso tiempo que hemos dedicar o, alternativamente, pagar para que lo dediquen pero que si conseguimos que Google nos considere puede convertirse en una fuente generadora de tráfico constante y que ayudará a la segunda estrategia:

La segunda estrategia es la conocida como SEM (Search Engine Marketing o Marketing de los motores de búsqueda) y se complementa con la anterior ya que permite resultados en un plazo muy corto y, sobretodo, ayuda a dar a conocer nuestro negocio en momentos iniciales ya que -como hemos dicho- la estrategia de posicionamiento natural o SEO se prolonga más en el tiempo.

Aunque parezca poco recomendable, la recomendación es optar por las dos vías -al menos inicialmente; si vemos en un futuro que tenemos suficiente tráfico orgánico, puede ser el momento de no invertir tanto en la publicidad de google y centrarnos únicamenete en aquellos términos más concretos que nos generen tráfico, nos generen conversiones y no tengamos un buen posicionamiento natural.

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